El recorrido
El Madrid de los Austrias, a pie
El Madrid que Felipe II convirtió en capital: ladrillo rojo, granito y los chapiteles de pizarra que no verás en ninguna otra ciudad española.
Por qué este barrio es distinto
Cuando Felipe II trasladó la corte a Madrid en 1561, se encontró una villa pequeña que había que convertir en capital a toda prisa. De ahí salió una manera de construir muy reconocible: muros de ladrillo rojizo enmarcados en granito, y esos remates negros y puntiagudos de pizarra, los chapiteles, que el rey trajo de Flandes. Si te fijas en los tejados durante el paseo, los vas a ver por todas partes.
Ese contraste —ladrillo, piedra y pizarra— es la paleta del barrio, y es lo que hace que el Madrid de los Austrias no se parezca ni a Sevilla ni a Toledo.
Por dónde pasamos
El recorrido enlaza los sitios que cuentan esa historia:
- Puerta del Sol, kilómetro cero y punto de encuentro
- Plaza Mayor, el gran salón de la villa
- Mercado de San Miguel y las calles de los gremios
- Plaza de la Villa, el ayuntamiento viejo
- Catedral de la Almudena y Palacio Real
- Plaza de Oriente y Plaza de España
Cuánto se camina
Unos dos kilómetros y medio en dos horas y media, con paradas frecuentes. Es un paseo llano, por exterior y sin escaleras: se puede hacer en silla de ruedas y con carrito de bebé sin problema.
El barrio se entiende mejor contado
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